El arcoíris no puede escapar al encanto de su reflejo en las cristalinas aguas del que ha sido llamado el ‘río más hermoso del mundo’. Caño Cristales es un paraíso escondido al sur de la serranía de la Macarena, uno de los ecosistemas más biodiversos del mundo.

El encanto de este cuerpo de agua, cuyas dimensiones no superan los 20 mts. de ancho y los 100 km. de longitud, no solo está en los 5 colores que adornan sus aguas, si no en el paisaje exuberante que lo rodea, pues la serranía es el hábitat de 420 especies de aves, 10 especies de anfibios, 43 especies de reptiles y 8 especies de primates, muchas de ellas endógenas del lugar.

No obstante, el mayor atractivo de Caño Cristales es el brillante color de sus aguas, que no es más que una ilusión creada por las plantas acuáticas que cubren el lecho rocoso; son sus colores, en combinación con las cristalinas aguas y la luz del sol, los que logran crear ese paisaje que parece salido de una obra expresionista.

Sin embargo, la planta responsable del color rojo es la más especial de todas, se trata de la Macarenia Clavígera, una especie de planta acuática que no podrás encontrar en ningún otro lugar, una de las muchas singularidades de este conmovedor paisaje.

Si lo visitas, disfrútalo y ¡protégelo!

la_macarena2Esta joya fluvial hace parte del Parque Nacional Serranía de la Macarena, por lo tanto es un territorio protegido que exige a los visitantes cumplir ciertas normas; inclusive, antes de iniciar cualquier excursión, se debe recibir una charla de inducción en la que las autoridades a cargo nos cuentan sobre lo delicado del equilibrio ambiental de la zona y en cómo y por qué debemos cuidarla.

Una vez en el casco urbano de la Macarena, el hechicero Caño Cristales está a menos de una hora de recorrido fluvial y terrestre, tramos que son un deleite para los amantes de la naturaleza, pues se pueden observar magníficos ejemplares de flora y fauna que circundan el río Guayabero, cuyo cauce se convierte en un abrebocas para la maravilla que aguarda.

Nadie llega a Caño Cristales, simplemente su maravillosa presencia se descubre ante los ojos asombrados de los excursionistas. No es como llegar a una playa y adueñarse de ella; no, este lugar no se adapta al visitante, no tiene música estridente, ni carpas para tomar el sol, ni bebidas con sombrillitas… su imponencia suave cautiva y obliga a tomarse un momento para admirarlo y concentrase en sus sonidos, sus aromas, su vida.

Al recorrerlo queda aún más claro que somos sólo observadores; únicamente es posible sumergirse y nadar en algunos puntos, para no hacer daño a las plantas acuáticas, pero definitivamente la contemplación y la fotografía serán más que suficiente pasatiempo.

¿Cómo llegar?

Visitar Caño Cristales no es sencillo, este prodigio de la naturaleza está anclado en un territorio montañoso de difícil acceso; llegar hasta la Macarena por tierra es una travesía difícil de realizar y tomará al menos dos días, en un recorrido que incluye muchos trechos de camino sin pavimentar.

La vía aérea es la mejor opción; puedes ir desde Villavicencio o desde Bogotá, en vuelos tipo chárter operados por aerolíneas nacionales en ciertos días de la semana. Por ser aeronaves pequeñas es mejor reservar el cupo; de hecho lo más aconsejable es viajar con compañías que ofrezcan la opción de tour todo incluido, para evitar sobre costos y hasta riesgo de quedarse sin transporte o alojamiento.