Estabas esperando este descanso desde las últimas vacaciones ¿no? Pues ahora que llegó este momento de receso has decidido alejarte de la rutina y viajar; sigue estos consejos para que le des un aire de renovación a tu descanso.

No importa si visitas un lugar nuevo, si vas al lugar de siempre o incluso si te quedas en casa, estas recomendaciones aplican en todos los casos, pues evitar que el fantasma del aburrimiento arruine tus vacaciones es el objetivo principal.

Atrévete a cultivar nuevos intereses y actividades

20160306_145530Deja de hacer siempre lo mismo. Repetir las experiencias hace que vayan perdiendo la magia, así que atrévete a probar nuevas actividades, “déjate llevar”. Si por ejemplo te gusta la aventura, no está de más que a tu plan aventurero le sumes actividades culturales como visitas a museos o city tours históricos. Ver otras perspectivas de los destinos que visitas es uno de los mejores antídotos para el aburrimiento.

Prueba un nuevo deporte

Si te gusta el deporte, tal vez las vacaciones sean el momento propicio para probar la práctica de otras disciplinas deportivas, puedes escoger algunas que signifiquen un desafío, como paracaidismo, canotaje, torrentismo, etc., o centrarte en otras menos arriesgadas.
La idea es mantenerte activo físicamente, practicando otras actividades deportivas que pueden llegar a convertirse en un nuevo pasatiempo.

Ponte en modo turista en tu propia ciudad

Muchos deciden quedarse en casa, ya sea por elección o por obligación. Pero esta alternativa no tiene por qué ser sinónimo de aburrimiento, ni tampoco de flojera. Está bien dedicar un día a estar en casa y relajarse, pero dedicar a eso el descanso entero es invocar al hastío.

pedestrians-918471_640Por eso, te recomendamos acudir a las guías turísticas de tu ciudad, visita los lugares que recomiendan, descubre nuevos planes, nuevos sitios y recorre tu ciudad, posiblemente te sorprendas con lo divertido que puede ser.

No vayas a otro lugar a encerrarte en cuatro paredes

Muchos no pueden esperar el momento de salir de su ciudad y “cambiar de ambiente”, pero al llegar a su destino vacacional deciden o salir de su lugar de alojamiento porque, según dicen, “vinieron a descansar”. Y así se convierten en el “grinch” de las vacaciones, porque ni se divierten ellos y aburren monumentalmente a sus acompañantes.

Cambiar de ambiente incluye cambiar de rutina, conocer y disfrutar los atractivos de un lugar. Encerrarse en otro sitio diferente a la casa o la oficina, puede resultar divertido por un día, pero más es una verdadera oda al aburrimiento.