La Serranía de la Macarena es el hogar del que muchos llaman ‘el río más bello del mundo’, conocido internacionalmente como Caño Cristales. Pero más adentro, en la espesa selva, se esconden parajes que hacen pensar que si el edén existió alguna vez, tuvo que parecerse mucho a este lugar.

En medio de la manigua, donde los caminos son trochas y se cortan de repente por la inmensidad de la naturaleza, allí se encuentran Caño Canoas, Siete Machos y Caño Indio, tres parajes únicos e imponentes que compiten en belleza y exuberancia con el popular Caño Cristales, cuya diversidad y sostenibilidad se ha visto afectada por la constante presencia humana y su intervención en la zona.

Cao_canoas_1En Caño Canoas, Siete Machos y Caño Indio el agua no se viste de colores, pero hace gala de su poder creador. Cauces cristalinos se abren paso a través de las montañas tapizadas en tonos verdes que la mente humana apenas alcanza a imaginar; y como si fuera poco, se adueña del imponente paisaje con cascadas que alcanzan más de 70 mts de altura y rugen casi tan fuerte como el jaguar y la pantera, que habitan estos territorios.

Pero luego del estrepitoso rugir, todo entra en pausa y aparecen pozos que invitan a sumergirse en las aguas cristalinas, cuyo torrente corre tan suavemente que parece detenerse, formando así piscinas en las que las criaturas que habitan el lugar, como el perro de agua y la danta, vienen a refrescarse y jugar.

Este espectáculo es la forma en que la selva nos dice que somos invitados, meros observadores de su maravilla, una criatura más que debe mostrar respeto ante la naturaleza y su poder creador, porque de él provenimos. Comprender su mensaje transforma nuestra relación con el planeta y lo que nos rodea.

Un lugar con más de cinco estrellas

Cao_IndioEn lugares como Caño Canoas, Siete Machos y Caño Indio, enclavados en medio de uno de los hábitats más biodiversos del mundo, tal como se le reconoce a la Serranía de la Macarena, no hacen falta los hoteles cinco estrellas, pues el firmamento, que se viste de azul intenso en el día, en la noche te deja ver infinitas constelaciones; y cuando la luna está llena, su luz azul baña las cascadas y se refleja en el agua cristalina, mientras la selva toca sus armónicas melodías. Un espectáculo que no podrías experimentar ni el resort más lujoso del mundo.

No obstante, los visitantes deben estar preparados para adaptarse a las condiciones selváticas del lugar. Es importante que dentro de tu equipaje traigas sombrero para protegerte del sol, ropa fresca pero que cubra tu cuerpo (pantalones y prendas de manga larga), que evite que al caminar te lastimes con el roce de las ramas en tu piel y además te ayude a protegerte del sol y las picaduras de los mosquitos. Esto último es importante, pues en estos ambientes hay presencia del mosquito transmisor de enfermedades como la leishmaniasis, así que asegúrate de tener al alcance un buen repelente con DEET y un mosquitero a la hora de dormir.

También es importante llevar ropa impermeable y calzado cómodo a la hora de hacer los recorridos, en lo posible botas de excursión que tengan un buen agarre y mantengan tus pies secos. El vestido de baño será muy útil, pues seguro querrás nadar o al menos refrescarte en las provocativas aguas que corren en estos paradisíacos lugares.

Otra advertencia, que parece obvia pero no por ellos es menos relevante, es no intentar acceder a estos lugares por cuenta propia, puedes extraviarte o poner en riesgo tu seguridad, allí no hay señal de celular ni wifi, ni manera de comunicarte con el exterior en caso de urgencia.

Existen empresas especializadas que cuentan con guías expertos que conocen mejor que nadie los caminos y las historias que hablan de la fauna y flora del lugar; además los operadores de estos tours por Caño Canoas y Caño Indio, se ocupan de la logística, de manera que tu interacción con el ambiente salvaje resulte más fácil para ti y más segura para el delicado equilibrio de la Sierra.

Así que amante de la naturaleza, tú que buscas siempre nuevos lugares para dejarte hipnotizar por el poder y belleza de la biósfera, anímate y conoce Caño Canoas, Siete Machos y Caño Inldio, las cascadas más bellas de Colombia.