La hotelería antes de los años 90 estuvo íntimamente ligada a grandes cadenas mundialmente famosas, que construían gigantes complejos hoteleros para alojar miles y miles de huéspedes que pagaban extensas sumas por una experiencia igual para todos.

Este modelo de hotelería fue desgastándose y surgieron entonces los ‘hoteles boutique’, en donde alojarte te da acceso a maravillas como:

Servicio personalizado

En un hotel boutique puedes disfrutar de las ventajas de un servicio casi personalizado, pues quienes trabajan en ellos pueden casi anticiparse a tus solicitudes. Esto es posible gracias a que una de las principales características de un hotel boutique es tener un pequeño número de habitaciones, lo que decanta en un menor número de huéspedes, lo que facilita la atención personalizada.

Diseño que encanta

A diferencia de los grandes hoteles, donde muchas veces el diseño y la comodidad ceden ante la necesidad de optimizar los espacios para conseguir habitaciones que permitan alojar a más y más visitantes; los hoteles boutique se destacan por tener una arquitectura propia y un diseño que lo identifique y le ofrezca un ambiente íntimo, agradable y diferente a sus huéspedes.

Nunca un hotel boutique será igual a otro, es más, las habitaciones dentro del mismo hotel no suelen ser iguales, existen pequeñas diferencias con las cuales logran que en cada visita el viajero tenga una experiencia diferente.

Un oasis en medio de la ciudad

Aunque los hoteles boutique se caracterizan por ser espacios diseñados para el descanso, la gran mayoría están ubicados cerca de las zonas urbanas que te interesa visitar en cada ciudad. De esta manera, en ellos puedes sentirte lejos del ruido de la ciudad, pero si necesitas salir no tendrás que cruzar la ciudad para disfrutar de restaurantes, bares, parques, centros comerciales, etc.

La tecnología no compite con el diseño

Sin importar el diseño que lo identifique, sea contemporáneo, vintage, clásico, etc., un hotel boutique siempre estará a la vanguardia de la tecnología y la conectividad, pues muchos viajeros de negocios los prefieren.

Por este motivo, encontrarás en ellos conexión a internet wifi, salas de cómputo, espacios con conexión cableada en las habitaciones, adaptadores de conexión eléctrica, televisión satelital, e incluso algunos ofrecen pequeños espacios, sean salones o jardines, en los que puedes desarrollar reuniones con pocos asistentes.

Experiencia superior en servicios convencionales

Un hotel boutique también se destaca por ofrecer servicios convencionales como piscina, jacuzzi, turco, spa, etc., pero con un concepto superior. Las piscinas, por ejemplo, suelen estar climatizadas y tener un diseño diferente, que va en onda con el ambiente del hotel.

Además no tendrás que preocuparte por no encontrar lugar en la piscina o el solárium, pues el número limitado de habitaciones hace que estos espacios sean casi exclusivos.

Gastronomía de alto nivel

Ante el compromiso de ofrecer un servicio diferente y superior, los hoteles boutique se destacan por tener restaurantes exclusivos cuya cocina gourmet de distingue de la que podrías encontrar en un restaurante regular.
El sabor y la presentación de los platos que allí probarás, hacen parte de esa experiencia diferente y exquisita que pretende ser creada en los hoteles boutique.

Una experiencia turística superior

Alojarte en un hotel boutique no significa alejarte de todas las experiencias turísticas, sólo significa que las vivirás en un nivel superior. Por ejemplo, muchos hoteles boutique, ofrecen completar tu alojamiento con planes en la región, que incluyen servicio de transporte puerta a puerta y guías profesionales.

Es el caso del Hotel Serenity Suites en Bucaramanga, que ofrece plan romántico, plan extremo y plan a los pueblitos patrimonio de Santander, todas experiencias únicas que vivirás a un nivel superior.