Enclavado en plena ruta del Embrujo Llanero está Puerto Lleras, Meta, y en sus inmediaciones se encuentra la Laguna de Lomalinda, un tesoro hídrico de este departamento que fue declarado Parque Natural Regional desde el año 2011 por Cormacarena.

Este territorio protegido es hogar de una especie de palma conocida como caminadoras o de choapo, un tipo de palma que efectivamente puede trasladar sus raíces en busca de zonas húmedas que le brinden mejores condiciones para su desarrollo y luego deja morir aquellas que se encuentran en áreas más secas. Estas palmas caminadoras alcanzan a medir alrededor de unos 12 metros de altura y adornan las riberas de la laguna.

La magia de la biodiversidad

Además de las palmas caminadoras,  la Laguna de Lomalinda guarda testimonio vivo de la diversidad de fauna y flora que atesoran los Llanos Orientales colombianos. Allí se resguardan diferentes especies de aves entre ellas las zamuritas, loros, garzas, pájaros carpinteros, martín pescador y patos, entre otras.

Entre los mamíferos se encuentran chigüiros, osos hormigueros, venados, entre otras especies, algunas en vía de extinción; también se pueden observar reptiles como lagartijas, iguanas, tortugas morrocoy y babillas.

Déjate encantar por el Embrujo Llanero

Esta gran variedad ecológica y la belleza de sus paisajes han puesto a la Laguna de Lomalinda, como uno de los mayores atractivos a visitar cuando recorras la Ruta del Embrujo Llanero, que además de este destino te llevará por otros paraísos que los Llanos Orientales guardan para quienes quieran visitar estos lugares casi inexplorados.