Visitar Monserrate es un plan obligado para todos los viajeros que llegan a Bogotá. Desde este cerro tutelar, que se encuentra a más de 3.152 m.s.n.m., se puede ver la ciudad en su más vasta extensión. Sin embargo este popular sitio turístico guarda secretos, que inclusive pocos locales conocen, mitos que hablan de maldiciones, corazones rotos y héroes sobre humanos.

1. La maldición de los novios desdichados

Aunque en el cancionero popular de la Sabana suena una canción que dice “el que en Bogotá no ha ido con su novia a Monserrate, no sabe lo que es canela, ni tamal con chocolate”, muchos prefieren quedarse sin probar estos manjares de la cocina típica, pues cuenta la leyenda que la pareja de novios que llegue a la cima del cerro verá terminarse su relación en poco tiempo y ambos se quedarán solteros y desdichados en el amor por el resto de sus vidas.

Es tan popular el mito que el restaurante San Isidro, exclusivo sitio ubicado en lo alto del cerro, ideó un plan para retar la tradición y ofrecer a las parejas la oportunidad de disfrutar de una deliciosa cena para luego sellar su amor con un ritual de brindis en una cava subterránea. Un excelente plan romántico que muchos novios pueden temer hacer. ¿Te atreverías a desafiar la maldición?

2. Un volcán dormido

Los antiguos relatos solían contar que el cerro de Monserrate es un volcán amenazante, que con su erupción haría desaparecer a la Capital. La leyenda afirma que la iglesia del Señor Caído está construida sobre el cráter y que la presencia de la imagen y la devoción que le profesan los peregrinos, es lo que ha mantenido dormido el poder del volcán.

Los estudios científicos señalan que Monserrate no presenta entre sus características geológicas evidencia alguna de que alguna vez hubiese o pudiera haber en un futuro, actividad volcánica, sin embargo el misterio no cesa.

3. La escultura a la que no para de crecerle el pelo

El templo de Monserrate custodia con celo la razón por la que llegan hasta allí miles de feligreses buscando cura para sus enfermedades y alivio a sus problemas. Se trata de la escultura del Señor Caído, una obra del maestro Pedro de Lugo y Albarracín, que data del siglo XVII. Los creyentes dicen que, además de conceder milagros, a la estatua no para de crecerle el pelo y por esa razón deben cortárselo continuamente. ¿Milagro o truco?, quién podrá saberlo.16091606178_46a07027d6_m

4. El cristo que no abandona su hogar

En varias oportunidades la escultura del Señor Caído ha descendido a la ciudad, sobre todo en fechas de gran significado religioso, como Semana Santa. Cuentan quienes han llevado la figura sobre sus hombros, que ésta pesa más al bajarla del cerro que al subirla; como si se negara a moverse de su lugar de adoración. ¿Imposible? Pues los relatos dicen lo contrario.

5. Malabarista súper poderoso

Cuentan que en el año 1895 Harry Warner caminó sobre un cable extendido sobre el abismo que separa al cerro de Guadalupe del cerro de Monserrate. Según cuenta la historia, el hombre de origen canadiense habría cumplido esta hazaña con los ojos vendados, ante los descrestados capitalinos que no daban crédito a lo que veían sus ojos.
La historia también señala que días antes de su espectáculo en Monserrate, Warner habría atravesado por un cable tendido a lo largo del Salto del Tequendama, no una, sino tres veces. ¿Difícil de creer? Pues existen registros fotográficos que comprueban que Warner, el sorprendente no es sólo una leyenda.

Al visitar Bogotá, no dejes de conocer el lugar donde habita juntos todos estos misterios. El recorrido por Monserrate es un plan que no te puedes perder.