Negocios

La economía en Guatavita gira en torno a las actividades agrícolas. Los cultivos de alverja, papa, cebada, maíz, habas y legumbres; la ganadería vacuna, ovina y porcina, son las grandes fuentes de sustento de esta población de marcado estilo rural.

Los fines de semana en el mercado tradicional campesino son ofrecidos los productos fruto del trabajo de las gentes en las veredas. Productos orgánicos y frescos que hacen las delicias de los visitantes.

Si visitas Bogotá por negocios, a menos de dos horas, puedes encontrar un espacio para dejar atrás las tensiones y practicar algo de pesca deportiva en el embalse de Tominé, una actividad que invita a la concentración y la comunión con el paisaje de la región.

Guatavita no cuenta con la presencia de grandes cadenas hoteleras o grandes centros de convenciones. Sus alojamientos están más adaptados para el descanso y la reflexión, por eso es una excelente opción para retiros corporativos y actividades de pasadía.

Cultura

En Guatavita puede vivirse un verdadero encuentro con la cultura Muisca, tribu indígena que habita estas tierras desde tiempos inmemorables. En el Museo Indígena se exhiben diversas piezas de barro y otros materiales, que permiten vislumbrar rasgos de sus costumbres y de su cosmovisión.

Asimismo, a las afueras de la población se encuentra el Cementerio Indígena, otro punto de interés arqueológico, pues allí, en medio de sepulcros ancestrales, se puede seguir el rastro de la visión que los Muiscas tenían de la muerte.

La Laguna de Guatavita es el hogar de la mágica leyenda de El Dorado. Al recorrerla se pueden descubrir detalles de este místico relato que llevó a muchos nobles españoles a la ruina mientras buscaban el renombrado tesoro.

Además del ancestro indígena, que enorgullece a los pobladores, Guatavita guarda también una profunda esencia colonial que se manifiesta en sus casitas blancas, ornadas con elementos en madera; y en la arquitectura de su iglesia,

Nuestra Señora de los Dolores, que combina el estilo francés e italiano característico de las construcciones religiosas de la colonia. Si tu interés es la cultura, también puedes visitar el Museo Religioso, que guarda una maravillosa colección de piezas ceremoniales católicas, algunas con 4 siglos de antigüedad.

 

Deporte y Aventura

Los deportes náuticos son el fuerte de la región; el embalse de Tominé es el escenario propicio para practicar canotaje, vela, kayak y pesca deportiva. No hay que ser un experto para disfrutarlos, pues alrededor del embalse se encuentran diferentes clubes náuticos que adaptan su servicio al nivel de los visitantes.

Los senderos alrededor de la Laguna de Guatavita y del embalse de Tominé, caracterizados por una ondulación constante, son el lugar ideal para la práctica del ciclo montañismo y el senderismo.

Además existe la alternativa de practicar parapente sobre el embalse de Tominé, una aventura que ofrece al viajero la experiencia de volar sobre el imponente espejo de agua y apreciar desde el aire el majestuoso paisaje.

 

Descanso – Familia – Parejas

Las calles del casco urbano de Guatavita, son una invitación a la tranquilidad. Lejos del ruido de la gran ciudad, y rodeada de montañas color verde profundo, esta población es sitio ideal para el descanso, la reflexión y la comunión con la naturaleza.

Sin grandes y modernos complejos hoteleros, las opciones de alojamiento en Guatavita son casonas de estilo colonial adaptadas para recibir y hospedar a los visitantes que llegan en búsqueda de la paz que transmite esta región cundinamarquesa.

Las fincas de la zona se han adaptado para ofrecer servicio de hospedaje o camping; en algunas se tiene la oportunidad de participar en sesiones de yoga o en actividades de búsqueda espiritual, con las comunidades muiscas que aún habitan en las cercanías a Guatavita.

También es posible participar en caminatas ecológicas, recorridos ciclo turísticos y cabalgatas, tanto en el día como en la noche, pues recorrer estos hermosos paisajes bajo las estrellas para luego reunirse en torno al calor de una chimenea es un excelente plan en pareja.

 

Gastronomía

La trucha es la especialidad de la cocina de la región, ya que su cultivo y pesca son una de las actividades principales de la zona. Ya sea frita, a la plancha, al ajillo, etc. Resulta un platillo exquisito, dada la frescura de sus ingredientes y la dedicación en su preparación.

Platos típicos como la mazamorra, una sopa preparada con fécula de maíz, papas, cubios, habas y otros ingredientes propios de la región; y distintas preparaciones con cordero, son otras de las delicias que puedes probar cuando visitas Guatavita y sus alrededores.

Además, luego del plato principal siempre debes hacer lugar para probar los deliciosos postres típicos.

Algo que caracteriza la cocina guatavitense es su exquisito sabor y la frescura de sus ingredientes, pues muchos de los elementos empleados en las preparaciones vienen de las huertas campesinas cercanas.